Hannibal Lecter: La última aventura (III)

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“Hannibal” (2001)

Hannibal_por_Fory2000En 1991 “El silencio de los corderos” lo había petado tanto en taquilla como en premios. Era una de las películas más populares de la década y Hannibal Lecter estaba en el Olimpo de los personajes más memorables de la historia del cine. La gente (y Dino De Laurentiis, quien no había sacado tajada de la aventura anterior) estaba ansiosa porque Thomas Harris publicara una nueva aventura del Caníbal, pero Harris se lo tomó con muchísima calma, ya que tardó 10 años. En un principio todo el equipo de la película anterior estaba encantado de volver, pero tras la publicación de la novela de Harris la estampida fue generalizada.

Tanto Jonathan Demme, como Jodie Foster dijeron que si, pero tenían que suavizar el contenido. Anthony Hopkins por su lado se mostró reacio. Lo sorprendente fue ver cómo los dos primeros finalmente se desentendieron y fue Hopkins quien, a golpe de cheque, se quedó. Y es que De Laurentiis lo tenía muy claro, la estrella de la película no era ni Demme, ni Foster. La auténtica estrella de la película era Hopkins/Lecter y a él era a quien tendrían que ponerle los billetes que hicieran falta. Para hacernos olvidar los abandonos, De Laurentiis buscó a un director con la fuerza suficiente como para que “Hannibal” tuviera entidad propia.

En 2000 De Laurentiis estaba en Malta en el rodaje de la olvidable (y olvidada) “U-571” (2000) cuando se topó con que en el estudio de al lado estaba rodándose una película épica a la antigua usanza con un gran director venido a menos y supo que ahí estaba el director que necesitaba. El viejo productor italiano quedó con él y le propuso hacer una película sobre Hannibal y el director, cortésmente le dijo, “¿Sobre Anibal?, lo siento, Dino, pero estoy haciendo una película sobre la antigua roma y no me apetece otra igual”. De Laurentiis pronto le sacó de su error indicándole de qué “Hannibal” se trataba y el director, dada la fama del personaje, dijo que sí. Ah, por cierto, la película era “Gladiator” (2000) y el director Ridley Scott.

hannibal-clarice-fridgeHan pasado 10 años desde que Clarice Starling (Julianne Moore en esta ocasión) atrapara a Buffalo Bill y que Hannibal Lecter se escapara. La fragilidad de antaño en Starling ha dado paso a una actitud calculadora, serena, analítica y, seamos sinceros, un poco antipática. Clarice es usada como cabeza de turco tras el desastre de una operación antidrogas en el que muere un compañero. Su puesta en la picota llama la atención de Mason Verger, un millonario corrupto y pederasta que es la única víctima de Lecter que queda con vida, pero eso sí, con unas terribles secuelas. Verger, obsesionado, quiere saber de qué información dispone el FBI. Pero otra persona también ha sabido de Clarice. Lecter, ahora interino en la biblioteca de Florencia, también se pone en contacto con su antigua interlocutora.

Es complicado analizar “Hannibal” porque por un lado me parece un film sublime, pero por otro es aberrante. Comento. La elección de Julianne Moore me parece perfecta. No termino de encajar a Jodie Foster en esta nueva Clarice Starling y Moore se hace con el papel inmediatamente, aunque no nos olvidamos de la ganadora del Oscar. El resto de los actores secundarios que son Giancarlo Gianinni (Inspector Rinaldo Pazzi), Ray Liotta (Paul Krendler) y un irreconocible Gary Oldman (Mason Verger) están soberbios. Ajustadamente despreciables. Es en este punto donde están mis contradicciones. A falta de la lectura de la novela original, no sé qué se debe a Harris y al duo David Mamet/Steve Zaillian, pero en este guión hay demasiadas cosas, algunas muy buenas y otras de pedantes que son, imbéciles.

hannibal-promotionalVoy por las cosas que me gustan: Menos Clarice todos los personajes son egoístas, corruptos, mentirosos e hipócritas, algo que Lecter no es, por lo que queda claro Lecter no es peor que nadie. Me gusta que Clarice sepa en todo momento la clase de gentuza que le rodea y que sepa lidiar con ella, clara, concisa, sin rodeos. Un personaje muy bien definido. Me gusta que Lecter sea bisexual, define aún más esa ruptura de reglas y convencionalismos sociales, no se para solo a comerse a gente desagradable. Me gusta lo increíblemente densa que es la trama para sus 131 minutos, donde tenemos acciones simultáneas en dos países, una subtrama de corrupción entre Verger y Krendler y una última subtrama que son los reflejos oscuros de Starling –que es el ambicioso policía Pazzi– y Lecter –Mason Verger– como contrapunto. Finalmente la muy Sui generis equiparación de la bella y la bestia a la historia de Lecter hace que, para mí, “Hannibal” esté por encima de la menos ambiciosa “El silencio de los corderos” y además muy por encima de películas de dudosa calidad y gran reconocimiento que se han podido llevar un aluvión de premios, porque este guión es digno de un profundo análisis.

julianne-moore-hannibal-2001Ahora vamos por los puntos negros que, como se ha podido ver antes, para mí no son muchos, pero pesan como losas. Hay uno eliminado en montaje al que se le hace referencia de pasada que es el caso de Il monstro. En las dos películas anteriores había, aparte de Lecter, otro psicópata. En esta película había otro más, por lo tanto teníamos a Il Monstro, Verger y Lecter. Está eliminado para bien de la trama, pero hay pequeños apuntes que dejan ver que esa historia no fue muy bien eliminada, dejando puntos de pérdida para el espectador. Eso no me gusta, aunque no es casi perceptible. No me gusta la escena final del niño. Se quería buscar un final tan ambiguo y abierto como en “El silencio de los corderos”, pero la verdad es que queda ridículo. Y hablando de ridículo, el guión cae en el más profundo de los ridículos en su parte florentina. Intentan ser tan culteranos que llegan a resultar estomagantes. Se intenta volver a contar la historia de corrupción y venganza de la familia Pazzi cinco siglos después en los mismos lugares. Lecter, un hombre profundamente culto, regala escritos originales del siglo XIV a  Allegra Pazzi (Francesca Neri), la arribista esposa del inspector, quien lee los versos de forma casi orgásmica (perdón, pero me parece ridículo). Luego se nos cuenta que aún hoy día, quinientos años después, los Pazzi siguen siendo mal vistos en Florencia. Eso es de un ridículo tal como si se dijera que los descendientes de los asesinos de Viriato aún siguen siendo mal mirados. Es tan absurdo que me enfurece ver esta parte. Eso sí, hay atenuantes.

ridley_scottRidley Scott es un director muy visual, tanto que supedita el guión a la imagen. Esto en ocasiones puede dar resultados increíbles, o puede resultar un truño de mucho cuidado (Pienso en “Red de mentiras”, “Legend” y “La teniente O´Neil”), pero en esta ocasión está ciertamente atinado, sobre todo en la parte Florentina, por mucho que el guión me resulte tan estimulante como una patada en la entrepierna. Su exquisitez estética en conjunción de la magistral labor musical de Hans Zimmer me parece fascinante. Es por eso que antes decía que “Hannibal” por un lado me parece un film sublime, pero por otro es aberrante.

La labor de Scott es sobresaliente. Sé que a muchos les defraudó no encontrarse la misma estética de la anterior adaptación de la novela de Harris, pero aquí hay mucho más. Querer ver lo que hizo Demme de nuevo es preferir gusanitos a Salmón marinado, por ejemplo. Y es que si comparamos la trayectoria de Demme y Scott, queda claro que “El silencio de los corderos” fue un afortunado accidente dentro de la filmografía del estadounidense, pero es una parte homogénea dentro de la obra del británico.

Voy a ir terminando pero antes tenía que comentar varias escenas:

  • Los títulos de crédito iniciales. Son un portento de edición ya que hay hasta cinco imágenes subliminales de Lecter, con lo cual, nos ha introducido al personaje que tanto ansiamos ver y aún tardará en aparecer. Bien jugado por parte de Scott.
  • La ópera en Florencia. Hay mucha gente que busca la ópera que representan sin saber que es una composición expresa de Zimmer para la película. Y es que es tan embriagadoramente bella, que te olvidas de las habituales mediocridad electrónicas del alemán. Por otro lado es admirable siempre que unas imágenes y no tan sólo palabras, digan tanto y es que el juego de miradas de esta escena dice más que muchos minutos de diálogo.
  • La escena de la “Comida de tarro de Krendler”. Si se habla de “Hannibal”, se habla indefectiblemente de esta escena. Ese grandgignolesco momento en el que Lecter da de comer a un drogado Krendler su propio cerebro es tan desagradable como audaz. Hay que dejarse llevar mucho por la película como para tragar con este momento, porque si no, puede llevar a que dejes de ver el film. Yo lo considero una evolución lógica de toda la saga, viendo cada vez atrocidades más y más rocambolescas. Comprendo a quienes defenestran a la película por esta escena, porque hay que hacer un ejercicio de credulidad muy grande, pero realmente se trata de ejercicio insano de poder del maquiavélico Lecter que aún hoy, tras más de diez años, ha intentado ser copiado pero a mi entender, no superado.

hannibal_galeriaBigComo curiosidad decir que yo vi la película en el cine y esta última escena, de lo deliberadamente enfermiza y pasada de rosca que es, me provocó la carcajada. Es el summun de la maldad y me pareció muy audaz. La gente que estaba en las butacas cercanas a la mía no comprendió esta risa y se levantaba para posicionarse lo más alejado a mí posible.

Como se puede ver, yo he disfrutado mucho de “Hannibal” y la encuentro muy estimulante y de hecho, para mí es la mejor de la saga a muchos niveles. Para mí es una película de 8, a pesar de que mucha crítica especializada no ha sabido ver lo mismo que yo. Un gran colofón a la saga, porque, aunque posteriormente se rodaron dos películas más, la comentada “El dragón rojo” y la precuela “Hannibal: el origen del mal” así como una serie de TV, todas ellas tienen lugar antes de “El silencio de los corderos”, así que aún estamos esperando que la bestia Hannibal Lecter se reencuentre con la bella Clarice Starling.

El retorno de Hannibal Lecter en 2001 costó unos elevados 87 millones de dólares (hoy día serían 123 millones) pero en vista de los 165 y 186 que se recaudaron en EEUU y en el resto del mundo respectivamente, hoy 234 en EEUU y 264 en el resto del mundo, es decir, casi 500 millones de dólares se puede afirmar con rotundidad que el regreso de Lecter fue un éxito apoteósico.  España, muy aficionada al terror, estuvo entre los países en que la continuación de la saga fue un éxito clamoroso, ya que tuvo 2.766.340 espectadores y recaudó 11.559.899,27 € de hace ya 12 años, una cifra que ya quisieran muchos hoy.

Ya sólo queda una, “Hannibal: el origen del mal” ya que “El dragón rojo” la comentamos enfrentándola con “Hunter”, así que la semana que viene estaré aquí devorando las uñas y dedos de mis compañeros en ansias de ofrecer el comentario del ¿ultimo? capítulo de la saga.

Título original: Hannibal

Reparto: Julianne Moore (Clarice Starling), Anthony Hopkins (Dr. Hannibal Lecter), Gary Oldman (Mason Verger), Ray Liotta (Paul Krendler), Francesca Neri (Allegra Pazzi).

Director: Ridley Scott

Guión: David Mamet, Steven Zaillian  (Novela: Thomas Harris)

Productora: Metro-Goldwyn-Mayer, Universal Pictures, Dino Di Laurentiis, Scott Free Productions

Música: Hans Zimmer

Presupuesto: 123 millones de dólares (ajustado)

Taquilla: unos 500 millones de dólares (ajustado)

Redacción: Juan Pablo Pérez Padial

 

 

Sobre Maria José Díaz-Maroto García

Cinéfila empedernida buscando la serie perfecta. Combino mi pasión por el cine con las series y los libros. Redactora Jefe de Cine de esta gran comunidad que es Pandora Magazine y propietaria de un pequeño blog donde extiendo mi pasión por el cine, la literatura, las series y etcétera: 'Delirios, Literatura, Cómics y Películas'.