Crítica | “La Decisión del Rey”, algo diferente muy recomendable

Print Friendly

2 Votos obtenidos¡Vótame!

.

Ficha técnica | Título: Kongens Nei. Director: Erik Poppe. Guión: Harald Rosenløw-Eeg, Jan Trygve Røyneland. Reparto: Jesper Christensen, Anders Baasmo Christiansen, Karl Markovics, Tuva Novotny, Katharina Schüttler, Juliane Köhler, Andreas Lust, Rolf Kristian Larsen. Género: Guerra, Drama, Histórico. Duración: 135 minutos. Año: 2016. País: Noruega. Fotografía: John Christian Rosenlund. Música: Johan Söderqvist. Productora: Beta Cinema, Film i Väst, Newgrange Pictures, Paradox.  Distribuidora: Sherlock Films.

Tras la llegada de los alemanes a Oslo, el rey de Noruega Haakon VII recibe un ultimátum impensable por parte del ejército nazi: rendirse o morir. Ante esta situación, el monarca deberá tomar una decisión que cambiará para siempre la historia de su país a lo largo de tres días extremadamente dramáticos vividos en parajes noruegos durante abril de 1940.

Sé que acostumbro a seguir cierto orden o criterio para valorar las pelis de las que os hablo aquí en Pandora, pero necesito dejar clara primera una cuestión. Antes de proseguir, buscad todos por favor el tema principal de la BSO de “La Decisión del Rey” y escuchadla mientras leéis lo poco que pueda contaros yo.

Siendo una película que básicamente cuenta hechos históricos, hay que entrar a valorar cómo de fiel ha sido a los auténticos sucesos. Pero en el caso que nos atañe no puedo hacerlo, ya que desconocía en su mayor parte la historia de Haakon VII de Noruega. Si alguno de por aquí quiere darnos su opinión acerca de si es apegada o no a la historia, adelante.

A mí me ha gustado. “Kongens Nei” me ha parecido, en general, bastante buena. La atmósfera conseguida para que te involucres en lo acaecido es realmente compacta, a pesar de no ser a priori fácil conectar con los personajes como en otras ocasiones. No sientes la calidez de unos protagonistas de aquellos que te hacen sentirte uno más en la familia, pero sí te aferras a lo que va pasando a través de hallarse dentro de la burbuja del film. El veterano director noruego Erik Poppe realiza un decente trabajo manejando convenientemente todas las piezas a su disposición, aunque el ritmo se ve resentido a momentos todo y no ser excesivamente largo el metraje.

Los dos guionistas de nombres difíciles de pronunciar Harald Rosenløw-Eeg y Jan Trygve Røyneland, cosechan un buen guión con buena estructura y de fácil seguimiento muy centrado en el constante movimiento del protagonista y cómo eso repercute en la historia.

Pero es que, además, como os comentaba al inicio del texto, tiene una más que decente banda sonora. El tema principal me encantó y creo que está francamente logrado para el cometido de la cinta. Todo mérito del ya conocido y curtido Johan Söderqvist.

Imagino que os sonará Jesper Christensen, o debería llevando tantos años en la profesión. Y si no lo hace, espero que lo haga a partir del papelón protagonista que se marca aquí. Cuesta no creerse los problemas de espalda que acarrea el personaje, la veteranía que demuestra el rey Haakon. Incluso la caracterización le da el toque final para ver al personaje sin dificultad alguna. Es maravilloso. Y encima está muy bien acompañado. Los personajes de Olav (Anders Baasmo Christiansen) o Bräuer (Karl Markovics), por ejemplo, son igual de geniales.

Siempre os digo que también hay que apoyar pequeños proyectos que nos llegan (tarde) de otros países, y los biopics en general me parecen quizá los más idóneos para respaldar. Un film que cuesta unos 7 millones y tiene la misma calidad técnica que algunos que valen 5 veces más, y es incluso más interesante en lo que cuenta o quiere mostrar, merece al menos cierto reconocimiento. En verano seguro que tenéis tiempo y unos pocos eurillos para ir a ver esta película. Yo la vi en versión original, pero imagino que doblada seguirá siendo una buena inversión de entretenimiento. 

Crítica: Dani Pereira

Sobre Dani Pereira

20 años, aficionado a todo lo que sea escribir, con vocación al cine, las series, los cómics, los videojuegos, la música y el baloncesto.