Crítica | “It”, una cinta más que notable

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Ficha técnica | Título: It. Director: Andy Muschietti. Guión: Chase Palmer, Cary Fukunaga, Gary Dauberman. Reparto: Jaeden Lieberher, Jeremy Ray Taylor, Sophia Lillis, Finn Wolfhard, Chosen Jacobs, Jack Dylan Grazer, Wyatt Oleff, Bill Skarsgård, Nicholas Hamilton. Género: Terror, Drama, Suspense. Duración: 135 minutos. Año: 2017. País: Estados Unidos. Fotografía: Chung-hoon Chung. Música: Benjamin Wallfisch. Productora: New Line Cinema, KatzSmith Productions, Lin Pictures, RatPac-Dune Entertainment, Vertigo Entertainment.  Distribuidora: Warner Bros Pictures España.

Pueblo de Derry, Maine. Década de los 80. Una pandilla de niños, todos ellos considerados unos perdedores, se acaban juntando por casualidad atormentados por los matones del colegio. Pero eso no será lo peor del verano. Extrañas muertes y desapariciones les situarán en la búsqueda del culpable de todo: El malvado y paranormal payaso Pennywise, que se alimenta del miedo de los niños.

No me siento a gusto escribiendo esta crítica porque tengo la sensación de que el maldito payaso está detrás mío y me va a matar si digo algo malo de la peli. Pero realmente poco malo vais a leer por mi parte hoy. “It” me parece una más que notable cinta. Aunque debo agregar que ni he visto la versión de 1990, ni he leído la famosa novela original del maestro Stephen King. Así que como adaptación, no puedo mojarme si cumple con lo necesario. Vamos allá.

Nueva versión dirigida por Andy Muschietti, a quién quizá algunos ya seguís la pista por “Mamá”. Manejando de gran manera las más de dos horas de duración, Muschietti consigue una solvencia y enfoque muy acorde con lo que se podía esperar del filme. Buena mano, situando su nombre un peldaño más cerca de los actuales títeres del terror actual como son Wan y cía.

Con guión de Chase Palmer, Cary Fukunaga y Gary Dauberman, es imprescindible reconocer el mérito de ellos tres adaptando las 1.500 páginas del Loco King a una digna historia de terror contemporánea, aunque arrastrando ciertos clichés y detalles muy típicos del género (aunque imagino que en parte es porque muchas de las pelis que vemos hoy en día sin duda beben de lo establecido por King en 1986).

Pero dejémonos de rodeos. Hay un nombre que se os tiene que grabar a fuego, porque os va a dar pesadillas una semana. Bill Skarsgård. Menuda familia de actores: Bootstrap Bill, Tarzán, Floki… y ahora Pennywise. El tío lo clava. Hay que reconocer la gran parte de mérito del departamento de maquillaje (lo podéis consultar en internet, esa gente merece un minuto de vuestra vida para como mínimo leer sus nombres), pero la interpretación del payaso diabólico es sensacional. Y, si encima está tremendamente bien secundado por la pandilla de niños –al más puro estiloStranger Things’— pues queda un reparto c**onudo. Quedaos sobretodo con el nombre Sophia Lillis, esta muchacha va a ser grande.

Y el broche final para que la película de un miedo de narices es la música de Benjamin Wallfisch, quién ya ha participado en otras cintas de importancia.

Pero es que además de todo esto, New Line se ha dejado una buena pasta en efectos visuales. Todos los elementos fantasiosos que aparecen tienen una calidad de sobras, y entre maquillaje, decoración, y efectos especiales el terror se encarna perfectamente en elementos creíbles.

En términos generales es una cinta para amar y odiar al mismo tiempo, o al menos es lo que a mi me ha hecho sentir. Creo –aunque no soy en absoluto un fan ni fiel seguidor del género como para que esto tenga auténtica validez– que IT (2017) está por encima del nivel medio de cine de terror actual, sin ser una obra maestra. Y eso siempre gusta. Pero da muy mal rollo, y a mí lo de pasarlo mal, en el cine o donde sea, jamás me ha acabado de molar demasiado. Id sin hype y pretensiones, ignorad lo que pueda deciros yo o cualquier otra persona. Id a verla a partir del 8 de septiembre a vuestro cine favorito, y ya veréis. Vosotros también flotaréis.

Crítica: Dani Pereira

Sobre Dani Pereira

20 años, aficionado a todo lo que sea escribir, con vocación al cine, las series, los cómics, los videojuegos, la música y el baloncesto.