Crítica | “El Sentido de un Final”, un entretenido paseo inglés

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Ficha técnica | Título original: The Sense Of An Ending. Dirección: Ritesh Batra. Guión: Julian Barnes, Nick Payne. Dir. Fotografía: Christopher Ross. BSO: Max Richter. Reparto: Jim Broadbent, Charlotte Rampling, Harriet Walter, Michelle Dockery, Matthew Goode, Emily Mortimer, James Wilby, Edward Holcroft, Billy Howle, Freya Mavor. Género: Drama. Duración: 108 mins. Año: 2017. País: Gran Bretaña. Producción: Origin Pictures, BBC Films, FilmNation Entertainment. Distribución en España: Vértigo Films España. | Tráiler

Tony Webster está jubilado y divorciado y mantiene una tranquila y solitaria vida. Pero su rutina cambia cuando vuelva a aparecer en su vida Verónica, su novia y gran amor de la universidad. La madre de Verónica le dejará en su testamento un curioso legado: el diario que perteneció a su mejor amigo, que mantuvo una relación sentimental con Verónica después de él. Para recuperar el diario, ahora en manos de una Verónica anciana y muy misteriosa, Tony se ve obligado a bucear en su pasado, recordar los momentos fallidos de sus antiguas amistades y relaciones y recrear sentimientos olvidados.

Ciertamente me gusta bastante el cine británico. En varias ocasiones me he llevado ya alguna que otra grata sorpresa. Con esto no pretendo afirmar que el cine salido de Gran Bretaña siempre sea bueno o mejor que el de otros lugares, ni mucho menos. Pero algo que sí suele ocurrir y disfruto en estos casos es que la mayoría de ellas me ofrecen una historia, a través de algo muy personal, que suele captar rápido mi interés. Quizá la forma de narrar propia de por allí… estoy divagando. ¡Al grano!

Dirigida por el indio Ritesh Batra, que empieza a labrarse una trayectoria, estamos ante la adaptación de título homónimo escrita por Julian Barnes, gran escritor británico con una amplia y rica bibliografía. Guión adaptado por Nick Payne, la visión conjunta de los tres autores consigue enfocar y encaminar una trepidante historia -con ciertos altibajos- que me dio una nueva perspectiva de cómo es la vida de una persona, y de cómo esa persona cree que es su vida. Sin planos y cámara demasiado enrevesados, sí tiene una buena selección de escenarios dando presencia y aportando ritmo y credibilidad al argumento.

Un muy verosímil y trabajado papel protagonista por el de sobras conocido Jim Broadbent, casi todo recae en su interpretación. Aunque los continuos flashbacks le liberan de minutos de carga, nos ofrece un convincente personaje atormentado por su pasado que aun así disfruta de su actual vida. Secundado de magnífica manera por una triste Charlotte Rampling, y unas naturales Michelle Dockery y Harriet Walter, el reparto en general mantiene bien el tempo y el interés que va levantando la nueva información.

Creo que la película sufre en algunos instantes por montaje y no saber autogestionar los saltos entre pasado y presente, pero una atrayente trama y un entorno agradable y vistoso consiguen que las casi dos horas sean un entretenido paseo. No abusa de la intención de hacerte querer más datos y qué pasará para no provocar unas falsas expectativas que luego quizá no se cumplan. Y los puntos de giro, aunque no son magistrales sí se perciben naturales y justificados.

Como digo la fotografía no es de premiar, como tampoco lo es la banda sonora. Pero funcionan, reman a favor de lo mismo que el resto de elementos de la cinta. Y a veces con eso basta. No siempre se trata de ser original, o de ser el mejor. Simplemente hacer bien tu trabajo y apostar por lo que quieres. Y como mínimo te queda una película maja, disfrutable cuanto menos. Claro que podría señalar más sus problemas o buscarle más fallos. Pero para qué. A mi me gustó, y considero más adecuado transmitiros esa sensación y que vosotros seáis los que decidís si os embarcáis con ella o no. Y que es difícil hacer críticas de cine sin entrar en detalles y destripar nada, diantres.

Crítica: Dani Pereira

Sobre Dani Pereira

20 años, aficionado a todo lo que sea escribir, con vocación al cine, las series, los cómics, los videojuegos, la música y el baloncesto.